un día
Hola Juli
Anteriormente tu siempre decías que hacemos los posible, no lo imposible. Hace mucho no te la escucho, me gustaba y me daba tranquilidad.
Te quiero compartir mi día de ayer con toda honestidad, para que conozcas el motivo por el cual no conseguí el transporte, misión que me encomendarte, cómo parte de mi trabajo.
A las 8 am, inicié mi jornada laboral, tras despachar a mi hijo.
Arranqué buscando un grupo de vida para ofrecerle el día del paseo, ya que el que tenía programado para el miércoles, me canceló el lunes a las 8 PM.
Así arranca mi día... Cómo pensaba que debía tener el Sub de ese grupo listo. Encontré uno que me ofreció vernos este mismo día, me agendé para las 3. Mi agenda estaría apretada, peroacepté
De 8 a 9, estuve respondiendo las inscripciones al curso de Pajarito que iniciaremos el jueves. Porque como ya no puedo generar formularios, debo hacerlo uno por uno.
También aproveché para organizar mis subs y ver cómo iba con la meta.
A las 9 incia la reunión. Inmediatamente me entero de que debo conseguir transporte, le escribo a la cabildante, buscando su recomendación.
Le escribo al señor del transporte. Pero no me responde, si no hasta el medio día.
Me retiro aprox 10 o 15 min antes de que se acabe nuestra reunión y me dirijo al colegio de mi hijo. Tenía cita para cantarle el cumple con sus compañeros.
A las 12 terminamos.
Me dirijo a la casa de una amiga de mi mamá en San Cris. A seguir trabajando. Hablo con el conductor y me dice que me dará precios más tarde. Y respondo mil y un más mensajes.
Después me gestiono.
Estoy bastante cansada. Y me siento triste.
Es tiempo de salir
Me despido, pero mi mamá me dice que almuerce. Aunque sé que es tarde, acepto. Realmente es importante comer y como no aprovechar que la comida está hecha.
Cómo, pero sé que el tiempo está en mi contra.
Llegó a donde Milena y puedo entregar lo que corresponde. Me despido con celeridad de mis compañeros, ya que tengo taller a las 3.
Y sí, llegó tarde 10 min al taller, por primera vez en mi vida, llegó tarde a un taller. Asumo las consecuencias de mis actos, mi decisión de almorzar, el elegir no ir a una velocidad que me ponga en riesgo en mi moto.
Cuando llegó, no son la cantidad que esperaba... No tengo completas las mujeres del día de respiro.
Pero... Qué importa? Al terminar el taller... una, la cuidadora con mayor carga, al final del taller, me abraza y me dice, necesitaba esto, y yo le respondo, yo también lo necesitaba. Salgo corriendo a mi siguiente taller. Llegó tarde otros 10 minutos.
Van 5 personas.
Madres.
Faltan como 20 para las 6, y hablo con María José, me dice que la info debe estar lista para antes de las 6. Llamo al conductor, me dice que está viajando, pero que me tendrá el dato... Necesita saber a qué hora volvemos... Se corta la comunicación.
Llego a mi casa
Mi mamá me dice que mi hijo durmió, eso significa que se dormirá tarde.
Respiro, trato de mostrarlei mejor rostro, pero las lágrimas caen.
Le doy la comida, las lágrimas caen.
Cómo las lágrimas caen.
Me duele todo el cuerpo, estoy agotada, cansada. Llevo semanas sin descansar... Y recuerdo que para una mamá es excepcional el descanso.
Con quién puedo redistribuir el cuidado?
Con mi mamá que me apoya incansablemente y que además tiene sobre sus hombros el cuidado de mi abuela de 92, más el de mi tío de 50?
O con el papá de mi hijo que tiene esquizofrenia y no hace nada más que dormir todo el día... O con la mamá de este, que está obsesionada con su hijo y que vive muy lejos y no tiene dinero para nada...
Con quién?
Con quién lo redistribuye.
Empec³ a pagar medio tiempo para que me hagan aseo cada 15 díss. Claramente no soluciona nada, ya que la casa se ensucia todos los días.
A las 8 me llama una líder que quiere visite su grupo. Yo la había llamado a las 6.
Es un trato.
Hoy
No estoy en condiciones de estar cuidando a nadie. Le pido a mi mamá un poco más de tiempo. Escucho una y otra vez una canción que habla de la esperanza, no la he perdido.
Somos más que maquinas.
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